Violencia Institucional
La violencia institucional, por mucho que cueste verlo, está a la orden del día, en nuestro país. Pero para poder abordar el tema correctamente, primero debemos tener en cuenta qué es la violencia institucional:
“Aquella violencia física, sexual, psíquica o, ejercida abusivamente por agentes y funcionarios del Estado en cumplimiento de sus funciones, incluyendo normas, protocolos, prácticas institucionales, descuidos y privaciones en regimiento de una persona o grupos de personas. La violencia institucional se caracteriza por el uso del poder del Estado para causar daño y reforzar los mecanismos establecidos de dominación.”Existen numerosas organizaciones sociales y asociaciones de nuestro país que luchan por la denuncia de esta violencia y por acabar con ella. La Coordinadora para la Prevención y Denuncia de la Tortura, afirma que la violencia institucional que ejerce nuestro Estado, llega a abarcar casos de tortura, muertes y malos tratos. La ONU define tortura como:
"Se entenderá por tortura todo
acto por el cual se inflija intencionadamente a una persona dolores o
sufrimientos graves, ya sean físicos o mentales, con el fin de obtener de ella
o de un tercero información o una confesión, de castigarla por un acto que haya
cometido o se sospeche que ha cometido, o de intimidar o coaccionar a esa
persona o a otras, por cualquier razón basada en cualquier tipo de
discriminación, cuando dichos dolores sean infligidos por un funcionario
público u otra persona en el ejercicio de funciones públicas, a instancia suya
o con su consentimiento"
Con estas dos definiciones que hemos dado y
aplicándolas a centros donde existe una privación de las personas, como son
los centros de menores, penitenciarios y de internamiento de
extranjeros. Podemos observar que existe esa violencia institucional y
casos de tortura, ya que, en estos centros existe casos de malos tratos, se
utiliza el aislamiento como forma de castigo, la humillación y dominación como
herramienta cotidiana de los funcionarios, restringir la libertad de las
personas por el mero hecho de ser inmigrantes… podríamos estar contando muchos
casos donde se ejerce esta violencia institucional y donde existen casos de
tortura. Pero ya existen numerosas asociaciones, blogs, noticias que tratan
este tema y que dejaremos links para poder informarse al final creemos que es
más interesante, nosotras queremos abrir el debate de:
¿Nosotros como educadores sociales somos participes de esta violencia institucional?
Antes de contentar a esta pregunta debemos tener claro cuál es nuestro papel como educadores sociales en la sociedad. Somos una herramienta que usa el sistema para paliar los problemas sociales y situaciones de exclusión social que el mismo genera. Nuestro papel como educadores sociales es seguir las normas de la sociedad, aplicar los protocolos necesarios para lograr reinsertar a las personas que el mismo sistema ha expulsado.
Creemos que sí somos participes de esta violencia porque si llegamos a trabajar en estos centros, aplicaríamos los protocolos impuestos o los castigos necesarios ya que ese es nuestro trabajo y para ello nos han formado.
¿Es realmente justificable esta violencia? ¿Qué
deberíamos hacer como educadores sociales?
En estos centros donde existe esta violencia, su razón
de ser es la de lograr reinsertar a las personas en la sociedad, después de
haber pasado su condena o “tiempo”, pero esto no es cierto, no existe una reinserción
real, son centros punitivos donde se castiga a los individuos por sus
acciones. Acciones que generalmente son el sistema el que les lleva a
cometerlos y recordar que también hablamos de los CIES centros donde las
personas se pasan hasta dos meses en condiciones infrahumanas solo por su
procedencia.
Creemos que la violencia no es justificable, la
violencia no debe ser una herramienta que utilice un supuesto Estado
democrático, la violencia no debe ser una herramienta que use un educador
social.
Por ello creemos que pecando de una idea utópica, lo que debería hacer un educador social no es solo no participar directamente en esta violencia, sino denunciar a los centros donde se realiza, a los compañeros que la ejercen… y abogar por unos centros que no tengan un carácter punitivo sino una verdadera reinserción en la sociedad, unos centros donde las personas que estén allí tengan unas condiciones de vida dignas y puedan cumplir su desarrollo.
Links interesantes e informativos sobre el tema:
https://www.eldiario.es/catalunya/condiciones-vida-cies-peores-modelo_1_5730310.html
https://www.newtral.es/defensor-pueblo-denuncia-crueldad-centros-menores/20200716/


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